En verano suelo salir a mi patio cuando el sol da las últimas bocanadas. Es todo un ritual, me bajo mi flamenco, enchufo el aparatejo y cantaor va, cantaor viene. Al ratillo el tintillo de verano o de invierno, según pide el cuerpo. >continuar
Los viajes con sus hijos pequeños le sirven para explicarles las bellezas de los lugares, pero ¡Ay! ¡Qué ingrata es la vida! Los niños se mueven por otros intereses. Entrando en Burgos, ¡qué decpeción!, se da cuenta de ello. >continuar
Cuando la Vega vivía tiempos difíciles. Erik Ferguson, sueco de origen irlandés, Juan Guirnaldos, exiliado de Alhendín, y Fernando, agricultor de Purchil son los protagonistas del florecimiento de la Vega. Y es que los tomates de Fernando... ¡Eran muy feos, pero estaban muy (...) >continuar
Un jilguero que volaba por la vega escucha a la rana, el mirlo y el grillo, y le parece que dicen cosas raras. Anota los cantos de estos animales y los consulta en su Diccionario Sonoro Animal. ¡Qué sorpresa! El jilguero hace sus sabias (...) >continuar
Mientras todos los pueblos de alrededor crecían y crecían, construían y construían, hacían carreteras y más carreteras, el alcalde de aquel pueblo se negaba a destruir lugares que decía que daban identidad a sus habitantes. Por eso, desde todas las administraciones decían que era un alcalde (...) >continuar
Ecologistas en Acción lamenta el fallecimiento del insigne escritor Miguel Delibes, reconociendo el preciosismo de su obra, la lucidez de sus valores y su irreductible compromiso con el planeta y sus habitantes. >continuar
Buscaba una fuente como un desesperado, no acostumbro a llevar agua. Cuando la divisé en una pequeña placita, me abalancé sobre ella, puse la boca debajo y sentí un gran placer al notar el frescor del agua recorriéndome. Así estaba yo, ensimismado, cuando escuché lo que me llamó la atención, unas (...) >continuar
Mis Doñana, los Doñana de todos, los que se forjan a base de sensibilidad y roce, los que te dan calor e identidad, tienen como gran enemigo el olvido, el mirarlos sin verlos, la homogeneidad que nos domina y, sobre todo, la peligrosa filosofía del ladrillo, esa que siente indiferencia ante un (...) >continuar
En las faldas de los cerros, en las grietas de los tajos, en las pequeñas llanadas que quedan entre loma y loma, al borde de los riachuelos y barrancos, en alcores y altozanos, con su tronco negro y sus hojillas leves, allí, irremisiblemente, está el almendro, humilde señor de los secanos, (...) >continuar
¿Os imagináis que alguien mirara a una mujer u hombre bellos pensando lo que ganaría si los prostituyera? Algo así pasa con muchos gobernantes cuando miran su propio territorio... >continuar